espiritualidad

Cuatro pasos espirituales para creer en ti mismo

Si tienes un sueño por cumplir, pero te falta confianza para lanzarte, aquí tienes cuatro pasos espirituales que te pueden ayudar a ganar coraje, entusiasmo y motivación. Llévalos a la práctica y te darás cuenta que todo es más fácil de lo que parece.

Paso 1: Céntrate en dar

En cualquier sueño que te propongas o consigas hacer realidad siempre hay una ayuda a los demás implícita. Si sueñas, por ejemplo, que quieres una casa lujosa y la consigues en algún momento de tu vida, en realidad has ayudado a albañiles, arquitectos, constructores, etc. a que sigan teniendo trabajo. Busca la parte del “dar” en cada sueño que tengas porque entonces el ego se acallará y te liberarás de las preocupaciones acerca de si a otras personas les gusta o no la idea que tienes.

Paso 2: Despersonaliza tu camino

No quieras ser el protagonista absoluto. Si buscas el reconocimiento personal, lo único que harás, será saciar tu ego y poco más. Ponte en marcha, pero céntrate en el servicio que vas a hacer logrando tu sueño. Si lo haces de esta forma, te será mucho más fácil y seguramente el posible reconocimiento que obtengas, vendrá con muestras de cariño y amor. Además, si logras despersonalizar tu sueño, no tendrás que estar pendiente de las críticas que puedan hacer al respecto.

Paso 3: Ten confianza en los de arriba

Si tienes un sueño desde hace tiempo y constantemente piensas en él, te embargan emociones positivas y de noche, mientras duermes, te “persigue”, lo más probable es que estés recibiendo un aviso divino. Lánzate a por ese sueño de inmediato porque de alguna forma vas a ayudar al mundo. Déjate guiar por las intuiciones que te vengan, por lo que puedas ver y escuchar porque, casi seguro, que los de arriba te están dando las pistas y ayudándote para que no desfallezcas. Muéstrate receptivo, con la mente abierta, y actúa.

Paso 4: Disfruta cada minuto y segundo

El miedo al futuro nos paraliza. ¿Cuántas veces hemos pospuesto sueños e ideas porque nos horrorizaba pensar que podíamos fracasar en el futuro? Evidentemente, el futuro no lo podemos controlar, de la misma forma que ya no podemos regresar al pasado para cambiar situaciones. Lo único que tenemos en nuestras manos es el presente, de ahí que sea tan importante centrarse en el aquí y en el ahora para acometer nuestros planes. En realidad, todos “éramos, somos y seremos”, pero lo que importa es el ahora. Si actuamos correctamente y tomando los pasos de manera positiva en este preciso instante, el futuro se encargará de que todo salga bien.